jueves, 23 de septiembre de 2010

Incoherencias

Que se hacen con tantas cosas por decir cuando uno no puede encontrar las palabras exactas?

Que hacemos cuando nuestros pensamientos mas confusos se van acomodando lentamente uno tras otro en una interminable fila sobre tu mente?

Haciendo de la cotidianeidad un truco, una ilusión, un gran acto de ficción represetado para cada uno de los que se cruzan en tu camino, cuando solo es encarnar un papel, porque en la mas completa sinceridad solo estas en otro lugar, lejos, en el fondo de tus propias sensaciones, que no saben como ordenarse y ponerse de pie solo para comenzar a huir de adentro hacia fuera y en el peor de los casos directamente a tu lugar secreto, a tu escondite, a tu mas lejano ser, porque no sos capas de completar oraciones, de expresar verdades, de decir algo real.

Y ahí estoy, sentada frente al vacío, esperando por el momento adecuado, el instante seguro de aparecer, de mostrar quien realmente soy, donde estoy exactamente.

Quiero contarte una historia, una de esas que terminan mal, pero que le dan sentido a todo lo demás, uno de esos cuentos donde los malos conviven en el mundo de los buenos, donde los buenos son los que depredan el corazón apagado y desangrado por el dolor de los que son malvados, insensibles, inescrupulosos , crueles, depredadores y hacedores indiscutibles de la aniquilación masiva de deseos incompletos, inacabadas formas de existencia que vagan buscando un nuevo rumbo, que desesperan por una razón, por una nueva vida.

La oscuridad es condenada constantemente porque las leyes protegen los seres iluminados, llenos de sonrisas, bellezas esplendorosas y excelentes maneras de compartir, pero esta mal, todo eso es la justicia hecha por los injustos, por aquellos que le roban el poder a quienes fueron heridos de muerte y por alguna desconocida razón se mantuvieron en pie, y los justos son los que juzgan , y los buenos son los que condenan, y los fieles a lo que debe ser y hacerse son los que matan, no hay piedad , no hay misericordia para los condenados, para los que nacieron y sufrieron y sobrevivieron al dolor, los masacran en su interior para luego volver a despedazarlos acusándolos de sus reacciones, de sus acciones, de sus oportunidades de mantener el equilibrio, son detenidos, amarrados, amordazados por todos los que matan, dejan vivir y luego vuelven a reavivar el dolor de las heridas curadas con sangre ajena.

Me despierto de noche susurrando lejanas ideas que van desapareciendo en el camino hacia la vigilia, y recuerdo que el mundo esta mal hecho, y suspiro por un lugar mejor, por unos ojos sin perjuicios, sanos y libres de rencor, de agresión, de competencia, de maldad.

Este es el universo de los que hicieron las cosas a su medida, bajo sus reglas y se regocijan con el llanto de los débiles, que tienen un corazón mas fuerte y su tolerancia al dolor es infinita, entonces los desmenuzan en cada esquina, los doblegan hasta el hartazgo, mientras se miran y sonríen viéndolos caer de rodillas ante sus malditas reglas impuestas como estigmas en cada uno de los recién nacidos a lo largo de toda su existencia, para lograr que los que encajan sigan amarrando frente al abismo a los que no encuentran su espacio, a los que gritan su verdad y ningún sonido sale de sus labios, enmudecidos por los ensordecedores gritos de los otros, los de vos gigante, los que saben que decir, como y cuando decirlo, los elegidos en este sitio injustamente adornado y equipado para hacer el mal disfrazados de mansos corderos, son los lobos los que matan a los lobos para poder mantener su reinado de hipocresía en esta absurda realidad de la mentira, de los valores impuestos sin criterio alguno, de los malsanos que se deleitan echando sal en las heridas que ellos mismos causaron.

Malditos, repugnantes espectros que dominan, malditos repugnantes espectros que dibujan el mundo para su propio bienestar y para recrear las llamas del infierno en las almas que simplemente buscan algo mas…algo que no esta permitido.

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