viernes, 14 de enero de 2011

Donde habita el olvido

Estrujando mis entrañas con un dolor de algo ajeno a lo físico.

Una noche cualquiera, pasaron tantas vidas, tantos vientos y soles, tantas tormentas, sonrisas pasiones dolores, y acá estoy con mi cigarro entrecerrando los ojos, la música se extiende por esta triste habitación llena de noche y silencios.

Cuanto daría porque sucediera el milagro.

Dios sabe que cambiaria la vida por volver a verte. Si tu sonrisa y tus besos volvieran a mi.

Solo pedí una noche eterna sin importarme el mañana, y hoy ya es mañana y mas tarde que mañana y todavía tu nombre se escribe en mi mente.

Y pasaron tantas vidas, gente y hoy una vez mas estoy sola y extraviada en mis recuerdos. Y como decirte si no te llega mi voz.

Esta noche sueño que estoy entre tus brazos.

Todos los caminos del recuerdo me llevan al mismo lugar, al ultimo momento, la ultima mirada, el ultimo beso y lo demás no cuenta.

Hay historias que deberían escribirse, sin demasiado hermosas para morir antes de nacer, antes de crecer y desaparecer por culpa del implacable tiempo.

Porque el amor cuando no muere mata, dice Sabina, y amores que matan nunca mueren.

Pero cual será el secreto que encierra en una estrella los amores que no fueron.

Paso tanta arena entre mis dedos y después de todo este infinito tiempo yo y mi soledad cerramos los ojos y volvemos a vos, esperando lo inesperado, aguardando un misterioso milagro donde vos y tus recuerdos vuelven hasta mí.

Existirá algún segundo de tu vida donde es mi nombre el que se escribe en tu memoria?

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